Un protector de voltaje mal dimensionado no protege nada — si la carga conectada supera lo que el protector aguanta, el corte o el daño pasa igual. La potencia (W) del protector tiene que superar la suma de lo que vas a conectar, no solo el equipo más grande.
1. Suma los watts de todo lo que vas a proteger
No es “cuántos watts tiene el refrigerador”, es la suma de todo lo conectado a ese protector al mismo tiempo. Un refrigerador ronda 150-400W, un aire acondicionado 1000-2000W, un microondas 1000-1500W. Si vas a proteger varios equipos en la misma línea, suma todo y deja margen — nuestro protector de 6600W / 30A está pensado para cargas grandes o varios equipos simultáneos, no para un solo electrodoméstico chico (ahí un protector menor alcanza y sale más barato).
2. Amperaje (A): el otro número que no puedes saltarte
Los watts y los amperios están relacionados por el voltaje (W = V × A), pero el protector tiene un límite de corriente propio (en este caso 30A) que no hay que superar aunque la suma en watts todavía “quepa” — es la protección física del circuito, no solo un número de marketing.
3. Bornera con protección de temperatura
Un protector con bornera térmica corta la conexión si detecta sobrecalentamiento en el punto de conexión — no solo protege contra picos de voltaje, también contra un contacto que se está calentando de más (causa común de incendios eléctricos domésticos). Es una capa de seguridad distinta a la protección de voltaje en sí.
Despacho a todo Chile y retiro en nuestro local de Avenida Providencia 2594, a pasos del Metro Tobalaba.